Figura de Fragmentos de un discurso amoroso, de Roland Barthes
Espera
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Citas
¿Estoy enamorado? ―Sí, porque espero · 8:54
«ya centradas en la espera amorosa»
Anuncian que van a centrarse en la figura «Espera» de Fragmentos de un discurso amoroso, que consideran la más famosa, leída, citada y tuiteada de todo el libro.
¿Estoy enamorado? ―Sí, porque espero · 9:20
«Tumulto de angustia suscitado por»
Lee la definición literal de la figura: tumulto de angustia suscitado por la espera del ser amado, sometida a la posibilidad de pequeños retrasos, citas, llamadas, cartas y atenciones recíprocas.
¿Estoy enamorado? ―Sí, porque espero · 10:01
«Pero dice, estoy enamorado, sí, porque espero. El otro, él, no espera nunca. A veces quiero jugar al que no espera.»
Lee el pasaje que da título al episodio, sobre la identidad fatal del enamorado como quien espera, muy citado y comentado, presentándolo como el corazón de la figura.
¿Estoy enamorado? ―Sí, porque espero · 10:33
«sí, porque además es esta tesis en la que»
Explica la tesis central de la figura: Barthes plantea el amar y el esperar como sinónimos, una identidad que confluye en el enamorado.
¿Estoy enamorado? ―Sí, porque espero · 11:52
«hacer esperar, prerrogativa»
Cita otra frase famosa de Barthes sobre hacer esperar como prerrogativa constante de todo poder y pasatiempo milenario de la humanidad, conectándolo con la idea de que esperar sitúa a quien espera en una posición de inferioridad.
¿Estoy enamorado? ―Sí, porque espero · 28:30
«Queríamos seguir hablando ahora»
Introducen la escenografía de la espera que propone Barthes: la idea de organizar y manipular el tiempo de la espera para provocar los efectos de un pequeño duelo, entendida como una pieza de teatro.
¿Estoy enamorado? ―Sí, porque espero · 29:29
«De hecho, está muy bien porque lo que él nos propone»
Explica el escenario que propone Barthes: esperar una cita en una cafetería, mirando el reloj, hasta que la angustia de la espera se desencadena en tres actos.
¿Estoy enamorado? ―Sí, porque espero · 29:52
«Y en este»
Describe el primer acto de la dramaturgia de la espera, el de las suposiciones: dudar de si se dio bien la hora o el sitio, intentar recordar cómo se concretó la cita.
¿Estoy enamorado? ―Sí, porque espero · 30:56
«El segundo acto es la cólera.»
Describe el segundo acto, la cólera: el reproche hacia la persona ausente por hacer esperar sabiendo que angustia; comentan la propia relación de ambas con la puntualidad.
¿Estoy enamorado? ―Sí, porque espero · 32:01
«Y el tercer acto llega»
Describe el tercer acto, la angustia absolutamente pura o angustia del abandono: se pasa de la ausencia a la muerte del otro, sintiéndose interiormente «libido» (herida).
¿Estoy enamorado? ―Sí, porque espero · 37:14
«Porque, dice Bartes,»
Explica que no es necesario recorrer los tres actos: si la persona aparece en el primero se la acoge apaciblemente, si en el segundo se monta una escena, y si en el tercero hay un reconocimiento y un respiro, como volver a respirar.
¿Estoy enamorado? ―Sí, porque espero · 38:30
«Entonces vemos aquí una de las características de la angustia de la espera.»
Señala que la angustia de la espera no es continuamente violenta, tiene momentos apagados, y que todo el entorno se aqueja de irrealidad porque el resto de personas no esperan: son «el decorado».
¿Estoy enamorado? ―Sí, porque espero · 39:50
«Porque Bartes dice»
Introducen el primer «accidente» de la espera amorosa, llamada y delirio: citan que el ser esperado no es real, se lo crea y recrea sin cesar a partir de la propia capacidad de amar, y si no viene, se le alucina.
¿Estoy enamorado? ―Sí, porque espero · 40:12
«Claro. El delirio es uno de los temas que para mí está mejor tratado en fragmentos de un discurso amoroso.»
Valora que el tratamiento del delirio amoroso en el libro es de los mejores logrados, y pone como ejemplo que cada vez que suena el teléfono se cree reconocer la voz esperada, con la ira de despertar del delirio al comprobar que es otra persona.
¿Estoy enamorado? ―Sí, porque espero · 40:44
«pone otro ejemplo relacionado de nuevo con el café»
Pone otro ejemplo de Barthes: cualquier persona que entra en el café con cierto parecido a la persona esperada provoca una sensación de reconocimiento, dando pie a que cuenten sus propios delirios de ver fantasmas de antiguas parejas por la calle.
¿Estoy enamorado? ―Sí, porque espero · 41:41
«Y entonces dice Bartes,»
Cita que se espera una llegada, una reciprocidad, un signo prometido, que puede parecer patético, pero que para Barthes toda espera es la misma angustia, sin sentido de las proporciones.
¿Estoy enamorado? ―Sí, porque espero · 53:56
«Bartes dice, la espera es un»
Introducen el segundo accidente, si la espera es quieta o no, citando que Barthes la describe como un encantamiento: se recibe la orden de no moverse.
¿Estoy enamorado? ―Sí, porque espero · 54:10
«y lo que dice Bartes es que la angustia de la espera»
Cita que la angustia de la espera obliga a quedarse en un sillón al alcance del teléfono, y que cualquier distracción es una impureza de la angustia: salir de la habitación, ir al baño, hablar por teléfono o salir de casa.
¿Estoy enamorado? ―Sí, porque espero · 1:19:05
«La espera amorosa se construye»
Recapitulan que la espera amorosa se construye a través de la escenografía o performance bartesiana, y que es a la vez llamada y delirio, quieta o no quieta, un presente insoportable y potencialmente infinita.
¿Estoy enamorado? ―Sí, porque espero · 1:19:43
«volvemos un momentito a Bartes, que dice»
Retoma a Barthes para el último accidente, la espera infinita: cita que mucho tiempo después de apaciguada la relación se conserva el hábito de alucinar al ser amado, comparándose con un mutilado al que sigue doliéndole la pierna amputada.