La belleza del objeto cotidiano
libro · editorial GG · 4 menciones en 1 episodios
2020 · Editorial GG, SL
Editorial dicha en el episodio
Información que no está en ningún catálogo: lo dicen ellas mismas.
- GG — «que está en la editorial GG»
Partes citadas
Menciones
Artesano y artista: desnaturalizar la distinción · 16:30 · ¿Qué es la artesanía popular? · eje del episodio · entusiasta
«que es un libro que se llama La belleza del objeto cotidiano de Soetsu Yanagi.»
Presenta este libro japonés, editado en GG, centrándose en el texto que lo abre, «¿Qué es la artesanía popular?», de 1933, en el que Yanagi y otros compañeros acuñan el término mingei (de min, pueblo, y gei, artesanía).
Artesano y artista: desnaturalizar la distinción · 17:34 · ¿Qué es la artesanía popular? · apoyo teórico · entusiasta
«Entonces, él lo escribe en un momento muy»
Explica que Yanagi escribe en un momento en que empieza la producción en serie y él nota que no se valora la artesanía popular, lo que conlleva una pérdida de belleza y de una manera de estar en el mundo que alimenta el alma.
Artesano y artista: desnaturalizar la distinción · 18:35 · contrapunto · ambivalente
«Claro, él quiere pensar cómo hacer eso, pero con bien, con conciencia y bien. Y entonces él lo defiende, pero incluso en su reivindicación de la artesanía popular persiste esta división de la que estamos hablando porque distingue entre las bellas artes y las artes populares.»
Señala que, aunque Yanagi critica que la vida y la belleza se traten como ámbitos separados, su propia reivindicación de la artesanía sigue manteniendo la distinción entre bellas artes y artes populares: se marca distancia frente a esta postura, presentada como una crítica a la dicotomía que no acaba de romperla del todo.
Artesano y artista: desnaturalizar la distinción · 20:14 · apoyo teórico · neutro
«Pero es verdad que mantiene»
Explica que Yanagi, pese a proponer una colaboración entre el mundo de las artes y el de los oficios, sigue situando a los artistas individuales por encima, como líderes que los artesanos deben seguir, aunque exige del artista que su belleza «vaya cayendo hacia abajo» y llegue a más gente.